Innovación, salida de las farmacéuticas.

La expiración de patentes y el boom de los genéricos obliga a la industria farmacéutica a replantear su estrategia de investigación.

El mercado de los medicamentos en México está en plena transformación. La crisis económica mundial de 2008 impactó a todos los sectores industriales y el farmacéutico no fue la excepción. Ese año, los analistas pronosticaron una desaceleración de su crecimiento, el cual ya se había visto afectado en los 5 años previos, por el vencimiento de patentes de marcas y la proliferación de productos genéricos.
De acuerdo con IMS Health, consultora especializada en salud, el mercado farmacéutico dejó de crecer a doble dígito, a escala mundial, desde 2003, cuando pasó de 10.2% en 2002 a 9.1% en 2003. Sin embargo, en 2008 su caída fue espectacular, al crecer únicamente 4.1%. En ello fueron definitivos al menos dos factores: el vencimiento de patentes y el crecimiento de los productos genéricos.
En cuanto a lo primero, si algo ha caracterizado a la industria farmacéutica es su innovación; la investigación que realizan sólo se ubicaría por debajo de la que se efectúa en el ramo armamentista.
Miguel Granados Cervera, presidente ejecutivo de Landsteiner Scientific, comenta: “La experiencia en la investigación y el desarrollo de productos de alta especialidad e innovadores es un diferencial vital. Nosotros creamos hace un par de años la línea de medicamentos genéricos bioequivalentes, ELITE Medical, con el objetivo de atender la demanda creciente del mercado de genéricos, misma que se ha posicionado exitosamente, atendiendo las exigencias del consumidor final en cuanto a calidad, oportunidad y precio se refieren.”
La innovación juega un papel primordial en la industria farmacéutica, y quien no invierte en ese rubro con éxito tiende a desaparecer. “En nuestro caso estamos construyendo el campus Landsteiner, en donde integraremos uno de los laboratorios de investigación y desarrollo más importante del país, así como instalaciones para producción, lo cual nos dará oportunidad de ofrecer a la comunidad médica opciones para el tratamiento de enfermedades crónico degenerativas.
“El campus consta de 15,000 metros cuadrados divididos en áreas productivas, control de calidad e investigación y desarrollo, y estará listo a fines de 2012. Este tipo de inversiones son las que hacen crecer a México y, en particular, a la generación de patentes propias y de nuestro portafolio, para atender las necesidades de los países a los que exportamos”, asevera.

En tanto, Carlos Baños, director general de Eli Lilly de México, indica: “Parte de lo que hemos hecho en la empresa para afrontar la nueva realidad de mercado, es apostar a la innovación. En los últimos dos años hemos traído a México 10 nuevos productos, lanzaremos 2 más a principios de 2012.
“Como corporación invertimos 22% de las ventas en innovación. El promedio de la industria es de entre 18 y 19%. En México invertimos en el último año 140 millones de pesos en investigación clínica, lo que nos convierte en una de las compañías con más investigación clínica en el país”, subraya el ejecutivo.

La transformación

Kurt Soland, presidente y director general de Bayer de México, afirma que el sector farmacéutico “enfrenta temas especiales, como la renovación de registros, la fuerte competencia de genéricos y los cambios en la política del sector salud público, entre otros.
“Bayer, a nivel mundial, es una empresa comprometida con la investigación y tenemos un portafolio equilibrado de productos innovadores que nos permite competir con éxito en el mercado mexicano, que es muy exigente”.
La inminente expiración de patentes ha hecho que la industria farmacéutica dedicada a la producción de medicamentos originales replantee su estrategia de investigación, sobre todo desde 2011, cuando se intensificó el vencimiento de dichos derechos.
En un documento de la consultora Datamonitor se dice que entre 2001 y 2008, las ganancias colectivas de las empresas del ramo dedicadas a la investigación crecieron 8.6% al año, en promedio.
Si este se hubiera mantenido, los rendimientos del sector habrían alcanzado 628,000 millones de dólares para 2014; en el estudio se estima un crecimiento promedio anual de apenas 0.2% en los siguientes años, que derivará en que para 2014 sus ganancias conjuntas sean de unos 387,000 millones de dólares.
Y es que para muchas farmacéuticas, la posesión de patentes ha sido el pilar de su negocio. Datamonitor indica que para gigantes como Astra Zeneca, Eli Lilly, Pfizer y Merck&Co, las ventas de productos con patente vigente representa 90% de sus ganancias.
Hoy, sin embargo, afrontan una nueva realidad. En 2011 caducaron los derechos de al menos una decena de los “megamedicamentos” más rentables de todos los tiempos, que en conjunto facturaban unos 50,000 millones de dólares, mismos que dejarán de ingresar en los laboratorios.

Nuevo rival

Las ventas de los llamados genéricos están a la alza. Se estima que, a nivel mundial, las pérdidas para las empresas transnacionales alcanzarán los 120,000 millones de dólares entre 2010 –cuando empezaron a vencer las patentes– y 2015. Para nuestro país, se prevé que llegarán a 558 millones de dólares entre 2010 y 2012.
El presidente de Landsteiner Scientific, lo explica así: “El mercado de medicamentes está consolidándose; los genéricos bioequivalentes están tomando una participación importante en el mercado creciendo a doble dígito, impulsados por la oferta de marcas de calidad, así como por el vencimiento de patentes de productos innovadores. Sin duda, el mercado de genéricos debe ser atendido, pero el mercado a futuro crecerá en el área biotecnológica, nanotecnología y medicina genómica”.
Según la consultora internacional IMSHealth, algunas empresas en nuestro país han podido compensar la pérdida de patentes apoyándose en su área de genéricos, como Novartis o Sanofi, que reportan que sus volúmenes de comercialización de medicamentos han crecido.
Otra tendencia en el sector –se apunta en un estudio de la propia IMS Health– es que el vencimiento de patentes ha permitido la entrada al mercado de medicamentos de marca propia, lanzados por cadenas comerciales y promovidos en sus establecimientos por medio de farmacias en las que se instala un consultorio atendido por un médico que los receta, en una competencia con los laboratorios transnacionales. Los medicamentos de marca propia aumentaron su presencia en México de 4.6 a 10.5% en los últimos 3 años.
Carlos Baños lo explica así: “desde la crisis de 2009, el mercado privado no ha vuelto a despegar, lo que son las farmacias privadas, y se ubica entre -1 y -2%. Esto es lo que se llama mercado auditable. Ha habido también migración, que es un nuevo jugador en el mercado, las marcas propias, que no son auditadas. La gente puede comprar de marcas propias de grandes cadenas y supermercados, y eso no se audita”.
“El mercado tradicionalmente auditado, que es el del distribuidor a las farmacias, se ha contraído y el segmento que ha crecido es el de marcas propias. Y como empresa, hemos podido ir con la tendencia, principalmente apostando a la innovación.
“Hoy, cuando una empresa coloca un producto saliendo de patente, tiene más competencia que antes, debido a las marcas propias de estas cadenas y supermercados, y a un mayor número de jugadores genéricos; la consecuencia es que sufren una erosión mayor que la que tenían hace años”, sostiene el director general de Eli Lilly de México.

El boom de genéricos

Si en México el crecimiento de los genéricos vive un boom, a nivel mundial ocurre algo similar. De acuerdo con Datamonitor, en 2008 estos medicamentos representaban 10% del mercado mundial, para 2014 se elevaría a 17%.
“El impacto del paso de los pacientes a opciones genéricas de menor costo se sentirá con mayor medida durante 2012, debido a la competitividad esperada de esos medicamentos”, se puntualiza en IMS Health.
Mientras, la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos (Anafam), que agrupa a 24 farmacéuticas nacionales, calcula que en un periodo de cinco años, la participación de genéricos intercambiables en el mercado mexicano pasará de 10 a 30%.
Con un valor actual de 9,300 millones de dólares aproximadamente, el mercado de estos productos es el de mayor crecimiento en América Latina, incluso, por encima de Brasil, que apenas supera los 5,000 millones de dólares.
En cuanto a los similares, Granados Cervera agrega que no deben existir más medicamentos de ese tipo, debido a las recientes modificaciones en regulación sanitaria.
“Los medicamentos genéricos que se comercialicen en el mercado mexicano deben atender las pruebas de intercambiabilidad correspondientes. Nosotros hemos cumplido las exigencias regulatorias, obteniendo adicionalmente certificaciones como Good Manufacturing Practices (GMP’s), ISO 9000-2010, Industria Limpia, FDA, Invima, Equidad de Género, entre otras, para así dar un plus y confianza plena a la comunidad médica y al consumidor final de nuestros productos”.

Reinventándose

La transición que vive la industria farmacéutica plantea otros retos a sus jugadores. Eli Lilly lo tiene claro y su director general comenta: “nosotros definimos que íbamos a jugar en la parte de innovación. Tenemos una filosofía sencilla y profunda a la vez: introducir productos en áreas terapéuticas donde no exista nada.
“Por ejemplo, Gemzar, para el cáncer de páncreas fue el primero en su tipo o llegamos con un segundo fármaco que tenga una clara ventaja sobre sus predecesores, y ahí menciono un Cialis, para disfunción eréctil, que es superior a los productos que le antecedieron, pues daba la oportunidad a la pareja de decidir cuándo tener relación. En México, los grandes íconos de Eli Lilly han sido Cialis, Prozac, Zyprexa y toda su línea de insulina”.
Baños precisa que Eli Lilly invirtió en 2011 casi 40% más en investigación clínica. “México es un centro de referencia para nosotros; es un país donde manejamos investigación a nivel global, en fases 1,2 y 3, principalmente, y esta inversión continuará ampliándose. La nación ofrece un marco jurídico para tener certidumbre en la propiedad intelectual y en el manejo de protocolos de investigación, y eso lo vuelve más atractivo”.
Estamos creciendo entre 7 y 8% con relación al año anterior, menciona el directivo. Traemos una buena inercia, con base a enfocarnos en los productos de innovación que tenemos, hacerlos crecer y maximizar las oportunidades que nos han dado los existentes”.
En tanto, Kurt Soland asegura que para Bayer la parte más importante de su negocio es el sector salud (Bayer HealthCare): “Somos el número 3 en volumen y 4 en valor en el mercado. Tenemos los OTCs y el área veterinaria, donde también nos ubicamos entre las empresas líderes”.
Soland agrega que Bayer sigue creciendo y América Latina representa 15% de sus ventas globales. La compañía en Brasil ocupa el lugar cinco a escala global y México está en la posición 10.
Las autoridades mexicanas han estado trabajando de la mano con la industria para mejorarla. “Algo importante es fomentar la inversión de infraestructura en el país, protegiendo normativamente a quien invierta en México, cumpliendo con la regulación aplicable”, expresa Miguel Granados Cervera.




Fuente: Nora Sandoval
http://mundoejecutivo.mx/economia-negocios/industria/722-innovacion-farmaceuticas.html



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